“10 años arrastrándonos por esos campos de golf”… y algunos seguimos sin levantar bola, pero oye, la ilusión intacta.
Queridos golfistas, amigos y demás seres que se apuntan a cualquier plan con tal de no estar en casa:
otro año más volvimos a Layos, ese campo tan largo que uno siente que debería llevar víveres, brújula y quizás un sherpa. Pero ahí estábamos todos, felices, soleados y con más fe que técnica.
🧿 Las Partidas: dignas de una serie de Netflix
Este año el comité organizador —ese matrimonio que decide nombres épicos mientras toma cerveza— bautizó las partidas con referencias míticas de Toledo:
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María Pacheco, nuestras heroínas del approach fino.
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Greco, artistas del slice expresionista.
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Alcázar, guerreros del rough, expertos en resistencia (sobre todo a las resacas).
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Imperial, porque turrón no comimos… pero golpes duros dimos todos.
(Y sí, había tantos Jose Luis que el marcador parecía un censo municipal.)
🤺 Los duelos más épicos que nuestras tarjetas no reflejan
El día salió espectacular, el sol brillante… y las puntuaciones no tanto.
Pero como esto es G&F, el buen humor ganó por goleada:
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Jose Luis (el de siempre) volvió a llevarse el stableford masculino con esa mezcla de talento, oficio y pacto no probado con los dioses del golf.
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Pilar, reina del green, se llevó el femenino.
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Bola más larga… pues otra vez Jose Luis. ¿Sorpresa? Ninguna. ¿Resignación colectiva? Toda.
🎁 Premios, política de “todos ganan” y una costurera estrella
En nuestro afán de fomentar la autoestima general, todos tuvieron premio.
Especial mención a Blanca, que se marcó una obra de arte textil y repartió regalos hechos a mano a todos los jugadores.
Los de la mesa de al lado miraban con cara de:
“¿Y para nosotros qué? ¿Un posavasos aunque sea?”
🫗 El “Premio Tapón”: tradición, humildad y un poco de mala leche
No podía faltar nuestro emblemático premio tapón, otorgado con cariño y recibido con aún más dignidad de la necesaria.
El premiado —que mantendremos en el anonimato para proteger su reputación golfística— tuvo el noble gesto de anunciar que lo cederá al siguiente proveedor en diciembre, en Montealvear.
Un relevo generacional de la torpeza, como debe ser.
🎉 En resumen
Un día fantástico: risas, sol, bolas perdidas, amistades intactas y la sensación general de que, efectivamente, llevamos 10 años arrastrándonos por campos de golf… y que nos quiten lo bailado.


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